LA PACIENCIA, EL INSTRUMENTO CLAVE PARA EDUCAR
Cuando le explico a personas que no me conocen a qué me dedico, en la mayoría de ocasiones reaccionan con un comentario no carente de razón: “Uf, pues debes de tener mucha paciencia”. Y sí, lejos de disimular o fingir modestia, contesto con honestidad que la labor docente debe ir siempre cargada de una buena dosis de PACIENCIA. Pero, ¿qué es exactamente la paciencia? Según la RAE es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse. Es cierto, el docente debe soportar sin alterarse innumerables vicisitudes: Repetir explicaciones hasta la saciedad, falta de autonomía o compromiso de muchos alumnos, su rebeldía mal expresada en ocasiones, la ausencia de constancia y hábito de estudio (por más que insistamos en ello), los olvidos de tareas, agenda, material; su pérdida de comprensión repentina ante algo que acabas de explicar con los mejores recursos didácticos disponibles, y un largo etcétera. Vamos, que los menores son expertos consumidores de paciencia. Pero además, a ese...